El hierro se empieza a usar como estructura en el siglo XVIII, cuando en Inglaterra se construye la base para la Cámara de los Comunes de Londres en hierro. Otros datos dan cuenta que el hierro se empezó a utilizar en Grecia. Sin embargo, en la edad media se utilizo el hierro en partes de las estructuras de las catedrales.
De acuerdo a construmatica.com, “el hierro irrumpe en el siglo XIX dando nacimiento a una nueva arquitectura, se erige en protagonista a partir de la Revolución Industrial, llegando a su auge con la producción estandarizada de piezas. Aparece el perfil "doble T"en 1836, reemplazando a la madera y revoluciona la industria de la construcción creando las bases de la fabricación de piezas en serie.”
En la construcción el metal precede al hormigón; estas edificaciones poseían autonomía propia complementándose con materiales pétreos, cerámicos, cales, etc. Cuando aparece el concreto, nace una asociación con el metal dando lugar al hormigón armado.
En este momento el uso del acero se asocia a construcciones con características singulares ya sea por su diseño como por la magnitud de luces a cubrir, de altura o en construcciones deportivas o plantas industriales. |